19 muertos en un ataque norteamericano a un hospital de Médicos Sin Fronteras en Afganistán
Entre las personas fallecidas hay tres niños y doce son miembros de la organización, según el último balance de la ONG. Además, otras 37 están heridas: MSF comunicó las coordenadas exactas de sus instalaciones
Estados Unidos habla "daño colateral" y asegura que se está investigando lo ocurrido, mientras que el Gobierno afgano justifica el ataque
La ONU denuncia el carácter "posiblemente criminal" del bombardeo
"Hay muchos pacientes y miembros del personal que permanecen en paradero desconocido", informaba esta mañana la organización, que no daba cifras concretas porque el número no estaba claro por el momento. En el comunicado informa de que "algunos de los heridos más graves están siendo trasladados al hospital de Puli Khumri, a dos horas en coche de camino". En su cuenta de Twitter, la organización ha compartido unas fotos que muestran las consecuencias del ataque sobre las instalaciones y las personas que se encontraban en ese momento en el centro hospitalario.
Las fuerzas de seguridad afganas han recuperado el control total de la norteña ciudad de Kunduz con apoyo aéreo de Estados Unidos, después de que la zona hubiese sido tomada por los talibanes el lunes.
MSF comunicó sus coordenadas exactas
"Estamos consternados por el ataque, la muerte de nuestro personal y el gran daño que ello supone para la sanidad en Kunduz. Todavía no tenemos cifras finales de bajas. Nuestro equipo médico está ofreciendo primeros auxilios y tratando a los heridos", ha indicado el director de operaciones de MSF, Bart Janssens. "Urgimos a todas las partes a respetar la seguridad de nuestras instalaciones y personal de sanidad".
La organización humanitaria ha condenado en un comunicado "en los términos más fuertes posibles el horrible bombardeo al hospital de Kunduz" y ha precisado que "todas las partes del conflicto, en Kabul y Washington, estaban informadas de la localización precisa (con coordenadas GPS) de las instalaciones de MSF". La ONG indica que, como hacen siempre, comunicaron sus coordenadas en "múltiples ocasiones" en estos meses. La última vez, "el 29 de septiembre".
Desde el lunes, Médicos Sin Fronteras ha tratado en Kunduz a 394 heridos, y cuando se produjo el ataque aéreo sobre el hospital a primera hora del sábado había en el centro 105 pacientes, sus cuidadores y más de 80 miembros nacionales e internacionales de MSF.
El Gobierno afgano justifica el bombardeo
El Gobierno afgano ha justificado el ataque tras culpar a los talibanes del bombardeo por decidir ocultarse en él durante los choques con las tropas afganas, que contaban con apoyo aéreo estadounidense. "Fue terrible ver la pérdida de vidas de médicos de MSF, pero lamentablemente los terroristas decidieron ocultarse en el hospital", ha justificado el portavoz del Ministerio del Interior, Seddiq Seddiqi, en una rueda de prensa en Kabul.
Según el portavoz, "entre 10 y 15 terroristas se ocultaban en el hospital" esta madrugada cuando se optó por bombardear el centro, lo que causó "la muerte de todos los terroristas" y de al menos "tres médicos afganos", reduciendo a tres la cifra de médicos asesinados cuando MSF ha informado de que han fallecido nueve.
"Creemos rotundamente que los terroristas entraron en el complejo del hospital para ocultarse de las fuerzas de seguridad", ha insistido Seddiqi durante su comparecencia, y ha señalado que todavía hay insurgentes ocultos en algunos edificios colindantes.
El portavoz ha explicado que los 80 miembros de MSF en el centro sanitario, "15 de ellos personal internacional", fueron trasladados a "un lugar seguro", y ha informado de que había también 105 pacientes, aunque no ha especificado si ellos habían sido movilizados.
"Estamos haciendo todo lo que está en nuestras manos para evaluar los daños y ver si hay víctimas también entre los pacientes, pero por ahora lo desconocemos al estar en medio de una investigación", ha dicho Seddiqi.
La ONU denuncia el carácter "posiblemente criminal" del ataque
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Raad al Hussein, ha denunciado el carácter "posiblemente criminal" del bombardeo de Estados Unidos sobre el hospital de Médicos Sin Fronteras en Kunduz.
Al Hussein ha calificado de "trágico, inexcusabe e incluso posiblemente criminal" este ataque aéreo. Además, Al Hussein ha pedido una investigación sobre lo ocurrido.
Al Hussein ha calificado de "trágico, inexcusabe e incluso posiblemente criminal" este ataque aéreo. Además, Al Hussein ha pedido una investigación sobre lo ocurrido.
La Comisión Europea también ha condenado el ataque y ha pedido "a todas las partes" que aseguren la protección de centros de salud y humanitarios. "Estoy profundamente consternado tras conocer la muerte de al menos nueve miembros del personal de MSF en el bombardeo de un hospital gestionado por la organización en la ciudad afgana de Kunduz", dijo el comisario europeo de Ayuda Humanitaria y Gestión de Crisis, Christos Stylianides.
Stylianides ha expresado, en un comunicado, sus condolencias a las familias y los colegas de las víctimas y señaló que se mantiene atento a la información sobre posibles víctimas adicionales "con preocupación".
"Niños afganos, las mujeres y los hombres sufren las consecuencias humanitarias devastadoras de más de tres décadas de guerra y el conflicto. MSF y otras organizaciones humanitarias están llevando a cabo trabajos de salvamento esencial en Afganistán en condiciones muy difíciles", ha destacado Stylianides.
Por ello, el comisario hizo un llamamiento a todas las partes involucradas en el conflicto armado a respetar el derecho internacional humanitario y asegurar que los centros de salud y los trabajadores humanitarios están protegidos.
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